martes, 31 de mayo de 2011

La duda

Alqua gritó y Christal tomó aire levemente sorprendida, ambas corrieron al abismo, mas nada puediron percibir en la oscuridad...


- Ahora serviría tu dragón - Dijo Alqua

- Claro... si no lo hubieras matado

- Tenemos que sacarla de ahí... nadie de fuera lo notará

- Quizás deba hacerme cargo yo - Contestó Christal

- ¿Tú? cada vez que te haces cargo de su mente terminas dañando a quienes ella ama, te lo prohibo... además querrás quedarte al poder y no harás lo que debes

- ¿ y que tal tu? ¿que harás Alqua, además de llorar todo el día?... lo único que conseguirás es que se hunda cada vez más, tus emociones solo la confunden y estoy segura que esto es en parte tu culpa. Le has hablado por las noches, le has hecho ilusiones de amor que solo le han decepcionado, la dañas con tus sueños de amor, la dañas cada vez que la haces suspirar cuando ve una pareja de enamorados o escucha una canción que quisiera dedicar, tu solo la dañas!!!

- ¡¡Yo quiero verla feliz!! - Replicó Alqua molesta - quiero que se enamore y que sea feliz, que tenga quien la abrace o la bese en las noches de frio y...

- ¡¡¡ESA NO ES LA REALIDAD!!! ella no tiene quien la ame y punto, ni tu ni yo, ¡¡ESTAMOS SOLAS ENTIENDELO DE UNA VEZ!! deja de hacerla soñar, los sueños no sirven de nada, solo le hacen peor, a ella y a nosotras.


Christal la miró con odio y se cruzó de brazos frutrada. Alqua se mordió el labio y se quedó en silencio largo rato


-Tenemos que buscar a alguien que pueda ayudarla... alguien de afuera tiene que darse cuenta que vino a Io y que está aquí atrapada... sin salida - dijo en un susurro Alqua

- Se me ocurren un par de nombres, pero no se si funcionará...

- Algo debemos intentar...

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